Bodega Cuatro Rayas vuelve a sus orígenes con ‘Amador Diez 2017’

La Bodega Cuatro Rayas de la D.O. Rueda ha aprovechado la presencia de catadores e importadores de los principales mercados vitivinícolas en la Feria del Vino y Bebidas Espirituosas ProWein, en Düsseldorf (Alemania) para presentar ‘Amador Diez 2017’, la segunda añada de este verdejo cuvée especial prefiloxérico elaborado con uvas seleccionadas de viñas de pie franco de Segovia y Valladolid de la cual se han elaborado 3.000 botellas. Este vino, que lleva el nombre del que fuese presidente de la bodega durante dos décadas, una de las figuras más respetadas de la D.O. Rueda, está ya listado en las cartas de grandes restaurantes y muchas de las mejores tiendas especializadas del mercado nacional y también internacional.

Según explica esta bodega, «se trata de un vino que representa una vuelta a los orígenes de Rueda en constante respeto por la tradición y el entorno natural de los viñedos más viejos de la D.O. Rueda». Para añadir que «Amador Diez es un vino único ya que se elabora con una materia prima muy escasa, una selección de las mejores uvas procedentes de los viñedos más antiguos de la Denominación, prefiloxéricos, centenarios, y que en 2017 sumaron un total de 10 hectáreas de los socios viticultores entre la provincia de Segovia y Valladolid». Además, está «vinificado con el objetivo de favorecer su longevidad, es idóneo para su consumo en la actualidad y con gran potencial de envejecimiento en botella, cualidad muy apreciada por los importadores dado que favorece su consumo futuro».

Esta nueva añada convivirá en el mercado con la de 2015, de una producción igual de limitada y cuyas ventas se han llevado a cabo por cupo dado el reducido número de botellas disponibles. El enólogo Roberto L. Tello, que junto a Elena M. Oyagüe ha continuado el legado de Ángel Calleja, enólogo durante cuatro décadas de Cuatro Rayas, fue el encargado de presentar a importadores de productos Premium, los cuales degustaron ambas añadas.

 

Cata vertical
Este verdejo cuvée ha sido batoneado con sus lías durante ocho meses en barricas nuevas de roble francés de 500 litros. Según Tello «tiene un color amarillo pajizo. En nariz predominan aromas varietales, destacando la fruta blanca, los cítricos y los anisados. Su paso por barrica aporta delicados aromas dulces como coco, vainilla y otros más complejos como palo de regaliz. La boca es muy fresca, grasa e intensa dejando recuerdos varietales». La añada 2015, de la cual el enólogo apuntó todavía tiene un largo potencial de envejecimiento, ha evolucionado muy positivamente desde su presentación hace 24 meses.

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