El uso de las nuevas tecnologías permite ahorrar un 25% en agua de riego en viña

‘Rentabilidad de la aplicación de nuevas tecnologías para la consecución de un riego con el máximo de eficiencia hídrica en una finca piloto de 100 hectáreas de viña ecológica y convencional’, es el título del proyecto llevado a cabo por un Grupo Operativo que ha liderado Raimat, mediante el cual se ha querido establecer una nueva metodología integrada basada en el uso de herramientas de información geográfica, teledetección y modelos de simulación de cultivos y riego. El objetivo de la misma ha sido facilitar al productor la gestión del riego de una finca de forma más efectiva y práctica, y lograr el máximo de eficiencia hídrica consiguiendo zonas más homogéneas con el uso de las nuevas tecnologías.

La iniciativa, coordinada por el IRTA y que ha contado con la participación de la Comunidad de Regantes de Raimat, se ha realizado, tal como se señala en su título, en una finca piloto experimental de 100 hectáreas de viñedo ecológico y convencional entre los años 2015 y 2017. En 2018 se ha implementado y ha sido cuando se han podido analizar los resultados obtenidos.

Según ha informado esta empresa del Grupo Codorníu, «la integración de las nuevas tecnologías tuvo en cuenta diferentes aspectos como la gestión y control del estrés hídrico de los cultivos por cada sector de riego de una gran finca, así como la reducción de la aplicación de fitosanitarios y fertilizantes mediante la reconversión de la producción de vino en ecológico». Para añadir que «con la aplicación del riego de precisión se pudo ahorrar un 25% de agua en comparación con años anteriores».

Asimismo, el análisis de la variabilidad espacial dentro de la finca, utilizando índices de vigor vegetativo obtenidos con imágenes multispectral de satélite, ha mostrado una reducción significativa del crecimiento vegetativo, dentro del mismo sector de riego.

El director de Raimat, Joan Esteve, ha explicado a revista de Enoviticultura que «lo interesante de este proyecto es que hemos actuado en 3 zonas de una parcela que tenía vigores diferentes, instalando en cada una de ellas un ‘Smart point’ para obtener datos precisos, consiguiendo con ello una mayor uniformidad en la parcela a la hora del riego dando una uva similar, con lo que se mejoró el rendimiento productivo y la calidad de las uvas de una forma impresionante».

Esteve ha comentado que, con el objetivo de ir hacia una viticultura más sostenible, lo que han hecho en este proyecto es «actuar donde es estrictamente necesario en la gestión del riego». Además, de la finca piloto experimental de 100 ha anteriormente mencionada, se han aplicado estas nuevas tecnologías en otras parcelas del grupo, sobre todo la teledetección, y al respecto ha indicado que «ya lo estamos llevando a cabo en la Rioja y el Penedès».

El director de Raimat ha querido dejar claro que la viticultura mundial se está encaminando hacia tratamientos o gestión de la cubierta vegetal un poco ‘a la carta’ para cada zona del viñedo, donde el manejo adecuado de la variabilidad de las viñas es uno de los grandes retos de futuro.
En definitiva, este proyecto «permite beneficiar a los viticultores mediante el aumento de la eficiencia en el uso del agua y la mejora del rendimiento y composición de la uva».

Redacción.

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