Fines de semana y en compañía, los momentos preferidos para consumir vino

Este es uno de los datos reflejados en el ‘Mapa Motivacional del Consumidor de Vino en España’

 

Una comida familiar o reuniones con amigos para terminar el fin de semana son algunos de los momentos preferidos por los españoles para consumir vino. En concreto, los fines de semana y festivos es cuando se concentra su consumo, sobre todo el domingo. Estos son algunos de los datos que se exponen en el ‘Mapa Motivacional del Consumidor de Vino en España’, promovido por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), en colaboración con la empresa BMC Strategic Innovation y en el que han participado más de 1.800 personas.

El estudio, basado en el análisis de más de 3.500 ocasiones de consumo, pone de relieve el rol del vino como facilitador de experiencias de disfrute en compañía. En este mapa, el sentido de pertenencia sería uno de los principales espacios motivacionales para el consumidor de vino con un 17%, junto al de liberarse con un 18%. Coro Ramos, directora de Marketing de la Interprofesional del Vino de España, ha manifestado que «tomar un vino como excusa para compartir más tiempo con tus amigos es una de las principales razones que señalan los encuestados, dato que evidencia el carácter social y de nexo cultural que se le otorga al vino».

Otra de las conclusiones es que el vino se perfila como un ensalzador de momentos cotidianos, en el que esta bebida sirve como acompañamiento del día a día. Muestra de ello es que la mitad de los encuestados (50%) afirman que consumieron vino como acompañamiento de una comida, el 38% en su tiempo de ocio y el 24% durante una celebración especial.

El informe también analiza los lugares en los que los españoles consumen vino. El 54% de las ocasiones se producen en casa, frente al 43% que tienen lugar fuera del hogar. En este caso, los establecimientos tradicionales (36%) y las terrazas al aire libre (24%) son las ubicaciones preferidas, seguidas de lugares elegantes y sofisticados (12%) y los íntimos y acogedores (8%). Además, el tipo de comida o los invitados son algunos de los factores que los consumidores tienen en cuenta para decantarse por un vino u otro.

El mapa también destaca dos barreras principales con las que se encontraban hasta ahora los potenciales consumidores de vino: la falta de carácter refrescante, en lo que entraría la temperatura correcta de servicio del vino, y su presentación en formato tradicional (75 cl) que puede dificultar consumirlo de forma individual.

 

Muy presente en la gastronomía
Las comidas o las cenas concentran la mayor parte de los momentos de consumo de vino. Así, la comida se encuentra presente en más de un 86% de los actos de consumo, posicionándose como un valor muy presente en la gastronomía y tradición culinaria. En cuanto al tipo de comidas, el vino se distingue por un mayor consumo con un plato de carne (26%), de pescado (16%) o paella (14%), mientras que las cervezas destacan en los aperitivos y tapas.

España tiene la mayor extensión mundial de viñedo y es uno de los tres grandes productores mundiales de vino. A pesar de esto el consumo interno ha ido descendiendo en las últimas décadas, aunque la tendencia parece estar revirtiendo. Según el último informe de mercado de cierre de campaña 2018/2019, el consumo interno de vino habría alcanzado en los últimos doce meses los 10,8 millones de hl, lo que supone un crecimiento del 3,7%.

Ante esta situación, OIVE y sus operadores buscan adaptarse a los gustos de los consumidores y a las tendencias de mercado. Por ello, este estudio quiere profundizar en el entendimiento de sus comportamientos, motivaciones, usos y actitudes.

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