Kenogard® lanza el fungicida ecológico Romeo®

Romeo® es un inductor de la resistencia biológica de las plantas, con acción fungicida de amplio espectro, exento de LMR y autorizado en agricultura ecológica, que Kenogard® ha lanzado dentro de su catálogo de productos bio–racionales.

Se trata del primer biofungicida registrado en España (nº ES–00519) a base de Cerevisane®, sustancia de bajo riesgo autorizada en la Unión Europea (UE), que es la pared celular de la levadura Saccharomyces cerevisiae, que se encuentra presente en la naturaleza, sin estar asociada a ningún patógeno, de uso habitual en alimentación humana, y que se descompone de forma natural en diversos elementos aprovechables por otros organismos vivos.

Cerevisane® está compuesta a basa de quitina, mananos, glucanos y polímeros relativos (azúcares y proteínas), en común con los hongos patógenos, consiguiendo que tras su aplicación la planta se sienta realmente atacada por un patógeno, «activando su sistema interno de defensas de manera rápida y altamente efectiva».

La compañía ha indicado que Romeo® está autorizado para su uso en vid, tomate, berenjena y cucurbitáceas, además de para fresa y lechuga, demostrando que es efectivo en la prevención de diversos hongos patógenos como Botrytis, Mildiu y Oídio.

Romeo® debe aplicarse en vid (vinificación y uva de mesa) a 250 g/ha, «siempre de forma preventiva, asegurando una buena cobertura del cultivo». Tras la aplicación, «la planta mantendrá activas las defensas 7 días, debiendo repetir el tratamiento tras ese periodo».

Para obtener la mejor respuesta de la planta, Kenogard® recomienda aplicar Romeo® en bloques de 3 aplicaciones consecutivas, realizando descansos de 14 días entre bloques. La aplicación de este inductor «va a reforzar o aumentar la eficacia de otros tratamientos realizados en el cultivo a base de cobre y/o azufre en fincas de cultivo ecológico, o bien otros productos utilizados en agricultura convencional».

La variedad de sustancias producidas por la planta tras su aplicación lo convierte en una herramienta muy versátil para la defensa del cultivo. Además, «permite a la planta construir su propio conjunto de defensas físicas y bioquímicas anticipando los tiempos de respuesta, obteniendo una respuesta preventiva válida para reducir la susceptibilidad a los patógenos».

Por todo ello, la actuación conjunta dentro de un programa de inductores de resistencia como Romeo® y productos fungicidas «es una estrategia adecuada para un buen manejo integrado y sostenible de los cultivos, ayudando a cumplir con los requisitos e inquietudes actuales de los consumidores». www.kenogard.es

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