Ligera recuperación del consumo de vino en España

Un estudio efectuado por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OeMV), utilizando los datos del sistema de información vitivinícola (INFOVI) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) a partir de las declaraciones de las bodegas españolas, ha concluido que el consumo de vino en nuestro país ha crecido un 7,2%% en tasa interanual en los nueve primeros meses de 2019, hasta acercarse ya a los 11 millones de hectolitros, mejorando de esta manera la línea de estabilidad en la que se encuentra desde el año 2011.

Estos datos, que configuran el consumo aparente de vino en España, muestran una tendencia positiva tras siete años de estabilidad sobre los diez millones de hectolitros. Esta cifra es más completa que la exclusivamente referida a compras en tiendas y supermercados (‘consumo en hogares’), e incluso a los que añaden el consumo en bares y restaurantes.

En este informe se analizan los canales de distribución no estudiados hasta la fecha, de creciente importancia, como las ventas en tiendas especializadas y vinotecas, los clubs de vino, las ventas por Internet y las ventas directas en bodega, que pueden suponer hasta un tercio del consumo total de vino en España. Esto, sumado a los tradicionales datos sobre ventas en el canal de alimentación (tiendas, supermercados e hipermercados) que ofrece el MAPA y las ventas, siempre más difíciles de calcular y normalmente infraestimadas de ventas en hostelería (bares y restaurantes), ofrecen una fotografía completa de los canales de venta de vino en España, incluyendo la parte que se corresponde con el consumo por parte de turistas.

Asimismo, se aprecia un crecimiento notable de las ventas directas desde bodega, fruto de los cambios que se están produciendo en la distribución del vino y del auge del enoturismo.

Tanto los análisis del OEMV, como diversos estudios de mercado recientes muestran que las claves para la más reciente estabilidad e incluso crecimiento del vino se sitúan en la importancia de las denominaciones de origen, a las que los consumidores españoles muestran gran estima, así como en la progresión del vino blanco y la innovación: nuevos tipos de vino, nuevos varietales de uva, nuevas zonas de reconocido prestigio, incluso nuevos productos a base de vino como vinos de menor graduación alcohólica, sangrías y tintos de verano, y también nuevas formas de presentar y distribuir el vino en cuanto a los envases, las etiquetas o el servicio por copas en bares y restaurantes.

Publicidad

Newsletter

Suscríbete a nuestra Newsletter

Ejemplar gratuito

Publicaciones recomendadas