Los profesionales del campo se movilizan bajo el lema #AgricultoresAlLimite

El clamor del campo no puede ser ignorado 

 

Más de 35.000 personas han participado en las protestas convocadas por ASAJA, COAG y UPA en catorce puntos de siete comunidades autónomas. El «rotundo éxito» de las convocatorias demuestra el hartazgo del campo. «Es un clamor que no puede ser ignorado», aseguran los organizadores. Ante la inacción de Gobiernos e instituciones, las protestas continuarán la próxima semana.

Las organizaciones profesionales agrarias han valorado las movilizaciones de la semana pasada como un «rotundo éxito» de convocatoria. «El campo ha demostrado con creces su firmeza y su fuerza», aseguran. «Nuestra problemática y nuestras demandas han inundado los medios de comunicación, las redes sociales y la sociedad en general, es un clamor que debe ser atendido», han sentenciado.

La situación límite de la agricultura y la ganadería en España se ha hecho sentir estos últimos días en la opinión pública. El éxito de las marchas, concentraciones, tractoradas y protestas demuestra con claridad, a juicio de los convocantes, la urgencia de tomar medidas, articular reformas y cambiar comportamientos en la cadena agroalimentaria.

Medidas y cambios largo tiempo esperados y reclamados por el sector. El objetivo de las movilizaciones, explican, es servir para «cambiar las cosas» y producir un cambio de tendencia. Para eso, las instituciones, los Gobiernos y la cadena en su conjunto deben «sentirse aludidos y actuar», han señalado.

Además, los organizadores han subrayado que «para que sigamos alimentando a la sociedad, necesitamos que nos apoyen», invitando a la población a que participe, «porque esta es una lucha por la soberanía y la seguridad alimentaria de todos».

 

Las movilizaciones continuarán la próxima semana
Los agricultores y ganaderos al límite, como se autodenominan, aseguran que las protestas continuarán esta semana, y hasta que se observe un «verdadero cambio de actitud». Ya están anunciadas manifestaciones en Córdoba, Málaga, Granada, Valencia, Lleida y Tarragona.

UPA, ASAJA y COAG han remarcado su condena hacia actitudes violentas «totalmente minoritarias y en absoluto amparadas por sus organizaciones». Las protestas continuarán con su carácter reivindicativo y pacífico. «Nuestro objetivo es cambiar las cosas y tener un futuro como agricultores y ganaderos, nada más, ni nada menos», han concluido.

 

Estos son los motivos por los que se están movilizando los agricultores y ganaderos:

  1. Falta de precios justos: Los agricultores y ganaderos no obtienen un precio justo por sus productos que les permita alcanzar una mínima rentabilidad. El motivo: el desequilibrio de la cadena agroalimentaria, que provoca que gran distribución e industrias sean pocos y poderosos y los agricultores muchos y débiles.
  2. Subida de los costes de producción: La subida de los costes de producción de todo tipo se convierte en un enorme problema para los agricultores y ganaderos, que no tienen capacidad de trasladar esa subida al precio de sus productos y se ven obligados a vender por debajo de sus costes. Esto ahoga a los productores de forma sangrante, hundiendo sus posibilidades de futuro y abocando al cierre a muchas explotaciones.
  3. Recortes en las ayudas: las ayudas provenientes de Europa e incluso las que destina el Gobierno central y las Comunidades Autónomas llevan años sufriendo recortes. La situación de fragilidad es tal que obliga a destinar más fondos para apoyar a un sector estratégico y clave para el futuro de la sociedad.
  4. Barreras comerciales: La imposición de barreras comerciales como el veto ruso, el Brexit o los aranceles de Trump a las aceitunas de mesa, al aceite y al vino son un grave problema para dar salida a muchas producciones que son demandadas y valoradas en el exterior. La balanza comercial de España se resiente, y la economía de los agricultores y ganaderos, más.
  5. Empoderamiento de los agricultores y ganaderos: Somos un actor clave en el futuro de la sociedad, pero no somos valorados como tal. Sin nosotros, no hay alimentos. Sin nosotros, no habrá un medio rural vivo y con futuro. Sin nosotros habrá más despoblación. Desde UPA hacemos un llamamiento a la sociedad para que el orgullo rural se extienda a toda la población. Sólo un país orgulloso de sus orígenes –rurales- y de sus valores –como nuestros alimentos y nuestra gastronomía- podrá tener un futuro próspero.
  6. Reto climático: Los agricultores y ganaderos están aprovechando las protestas para defender su papel en relación con el reto climático. La capacidad de la agricultura y la ganadería para gestionar el entorno es indiscutible. Sin nuestras actividades tendríamos una naturaleza más asilvestrada y sin control y más riesgo de incendios forestales y desertificación.
  7. Control de la fauna salvaje: La convivencia entre la agricultura, la ganadería y la fauna salvaje debe ser controlada y regulada para que sea viable. No es conveniente confundir protección de la naturaleza con un silvestrismo mal entendido. La mejor manera de proteger a las especies salvajes es regulando sus poblaciones y permitiendo una convivencia real entre la fauna salvaje y el ser humano.
  8. Reglamentación de ciclos cortos de comercialización, productos de proximidad y etiquetado en origen: Las leyes deben dar respuesta a los problemas de los ciudadanos, no generar más perjuicios de los que resuelven. Urge un cambio legislativo para permitir que agricultores y ganaderos lleven a cabo la venta directa de sus productos. En materia de etiquetado, urge imponer la obligatoriedad de reconocer el origen de todos los alimentos en su etiqueta.
  9. Freno a la especulación con los productos agrarios: Mientras la rentabilidad de la agricultura está bajo mínimos, siguen produciéndose prácticas comerciales abusivas y desleales. Los intermediarios deben ser conscientes de su papel en la cadena agroalimentaria. La Ley de cadena alimentaria debe cambiar y hacerse más exigente con los que abusan.
  10. Reivindicación del papel vertebrador de la agricultura y la ganadería frente al despoblamiento, a los problemas ambientales y territoriales: La preocupación de la opinión pública sobre el problema demográfico y territorial crece día a día. El debate sobre la España vaciada ha saltado a los primeros niveles. Sin embargo, en ese debate los agricultores y ganaderos debemos cobrar un mayor protagonismo. Sin nosotros, no habrá futuro para el medio rural.

 

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