Marisol Bueno, propietaria de Pazo de Señorans

Marisol BuenoEntrevista
Marisol Bueno, Propietaria de Pazo de Señorans

‘Siempre hemos creído que el Albariño es una variedad maravillosa’

El Salón Profesional del Vino de Ferrol, Fevino, ha entregado el premio a la excelencia 2017 a Marisol Bueno, propietaria de Pazo de Señorans. Conocida como “gran dama del albariño” y pionera en los vinos de guarda de las Rías Baixas, en noviembre fue elegida Personaje del Año Fuera de Serie 2016 en la categoría de Enología por el suplemento de Expansión Fuera de Serie. Viticultora desde 1979, presidió durante 21 años la D.O. Rías Baixas (1986 – 2007) y fue diputada autonómica por el PP.

 

¿Cómo se acercó al mundo del vino?

Estudié Ciencias Biológicas. Entonces la única salida era dar clases en un instituto. Mi marido (Javier Mareque) y yo compramos la finca y empezamos a plantar Albariño en 1979. Ese fue mi primer acercamiento.

¿Y gran acierto?

Mi entrada fue para toda una vida.

Se le conoce como la dama del vino Albariño.

La verdad es que la variedad ayuda.

¿Cuáles son sus mejores vinos?

Llevo dedicándome a la viticultura desde 1979 y haciendo vino desde 1989. Casi toda mi trayectoria desde el principio ha sido el vino tradicional que se hacía aquí –Meis, Pontevedra–, un Albariño sin crianza. Desde 1995 hago un vino con crianza en acero y desde hace tres años tenemos una nueva línea que es la crianza en botella, más o menos con la misma elaboración que el primer vino. Se llama Colección Pazo de Señorans.

¿Cómo se ha producido la evolución?

Siempre hemos creído que el Albariño es una variedad maravillosa. Lo que pasa es que en Galicia hay mucho minifundio, prácticamente no había industria, las familias hacían vino para su casa y lo vendían y los medios con los que se trabajaba eran muy rústicos, tanto en viticultura como en enología. Cuando ya cambió el sector, en los años sesenta y setenta, y tuvimos tecnología, nosotros siempre quisimos hacer algo más. Creo que los grandes vinos son los que duran en el tiempo. Buscando eso hicimos este vino de crianza. El Albariño tiene la ventaja de que, en esta tierra, en la que lleva tantos siglos implantado, con este tipo de terreno y esta climatología, da mucha acidez y un alto grado alcohólico a la vez. Nos parecía que podíamos sacar algo más que un vino muy bueno pero que no tenía más recorrido que de un año, o por lo menos para el gran público. Entonces hicimos Selección de añada, que para mi gusto fue un gran acierto. Está fenomenal. Es un vino de guarda. Nosotros estamos vendiendo el 2008, vamos a vender ahora el 2009. El 2001 y 2002 están espectaculares. Creo que a nivel de cualquier gran vino blanco del mundo. Tenemos mérito de haber creído en ello, pero el verdadero mérito es de la variedad.

¿Qué tipo de viticultura hacen, cómo cuidan las viñas?

Intentamos ser lo más cuidadosos posibles con el medio ambiente. Nosotros tenemos mildiu endémico y hay que tratarlo. Casi todo está en parra, que es una manera de establecimiento carísima, tenemos vid en pérgola. Hacemos una viticultura tradicional, intentando tener la mayor calidad de uva, estando encima de la viña porque lo único que sirve para saber cuándo tienes que dar un tratamiento es estar por debajo de ella. Y poco más. Intentando que haya una buena relación entre la superficie, la calidad y la producción. Y cada año aprendemos un poquito más.

¿Les afecta el cambio climático?

No somos la España cálida. Todo lo contrario. Tenemos las añadas más sencillas y más fáciles. No tenemos tanta lluvia en la vendimia. Nuestra filosofía es adaptarnos a lo que la naturaleza nos da. Cada vendimia es diferente. Es lo que te da la naturaleza. Hay que trabajar con ella.

¿Tiene algún proyecto de investigación con universidades u otro tipo de centros?

Tenemos siempre investigaciones. Ahora tenemos un proyecto para luchar contra el problema de la Armillaria, un hongo del suelo que nos mata muchas plantas. También hemos trabajado mucho sobre tratamientos contra el mildiu y sobre el momento de la maduración y su influencia en los aromas. Tenemos muchos proyectos, también trabajamos en la maceración de los vinos.

Es tristísimo que, siendo los mayores productores, en consumo estemos a la mitad de cualquier país de nuestro entorno

¿Qué superficie tienen? ¿Tienen previsto crecer?

Nosotros tenemos 20 hectáreas propias y compramos uva a entre 120 y 150 familias. Elaboramos lo que hacen ellos y nosotros. Cuando sale alguna parcela que nos parece buena y a un precio razonable la compramos. Es muy difícil tener una finca entera y hemos llegado a la conclusión de que tampoco nos interesa. Nuestro vino está hecho de microparcelas seleccionadas. Tampoco queremos ser muy grandes. Hacemos trescientas y pico mil botellas y nuestros viticultores también van plantando más. Yo creo que entre lo que plantemos nosotros y ellos como mucho queremos llegar a las 500.000 botellas.

¿Cree que está bien valorado el vino de su tierra?

Creo que está bien valorado, pero no todo lo bien que se merece. Estamos en España que es un país en el que el consumo del vino decrece año tras año. Es tristísimo que, siendo los mayores productores, en consumo estemos a la mitad de cualquier país de nuestro entorno. Yo creo que la primera valoración de un vino casi es el precio, entre el público en general, me refiero. Esto para nuestros vinos, que tienen un coste de producción alto, es un poco duro. Siempre te encuentras con este problema, pero pienso que sí están valorados.

¿Dónde comercializa su vino?

Un poco por toda España. Nuestro mercado más grande está en las zonas costeras y Madrid. El 40% lo dedicamos a la exportación. —

Rosa Matas, Lleida.

Publicado en Enoviticultura nº47

 

 

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