El consumo de vino en España gana terreno en canales cada vez más diversificados

El sector del vino está siendo muy castigado durante la pandemia del Covid-19. Además de la desaceleración de las exportaciones por el bloqueo de fronteras, el cierre del sector HORECA (hoteles, restaurantes y cafeterías) ha provocado la paralización en sus ventas en este canal considerado estratégico para el vino. 

Antes de esta situación, la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) había impulsado un trabajo extenso y riguroso sobre la realidad del consumo de vino en España. El estudio ha sido realizado por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OeMv) durante el año 2019 y reúne cifras referidas al ejercicio 2018.
 

Tiendas y el sector Horeca, principales canales de distribución
El vino producido en las bodegas españolas llega a los consumidores a través de diferentes canales de distribución. Los dos canales principales son los tradicionales: la distribución minorista o ventas en tiendas (supermercados e hipermercados) y el consumo que se realiza en bares y restaurantes, o también denominado sector Horeca. 

Sin embargo, los datos que reflejan estos dos canales principales, de un 35% y un 31% respectivamente, apenas alcanzan a dos tercios del consumo total estimado en España. El resto, un tercio del total, llega a los consumidores por otros canales menos estudiados y donde las estimaciones de cantidad y valor del vino comercializado resultan más difíciles de obtener. 

Entre estos, el estudio estima las ventas en vinotecas y tiendas gourmets en 58,7 millones de litros, las de clubs de vinos en 4,2 millones, las realizadas online–sin incluir la distribución tradicional en su canal digital– en 8,1 millones de litros y las ventas directas desde bodega y autoconsumos de empleados y socios en 180,5 millones de litros (un 18% del total). 

Ventas, todas ellas, a las que deben sumarse las que se estima se realizan a las personas que visitan España, casi 83 millones de personas, que pasan una media de 7,24 días en nuestro país, asumiendo todas ellas un consumo medio superior al de los nacionales, que equivaldrían a unos 57 millones de litros de vino. Todo ello consumido, mayoritariamente, en bares y restaurantes y, una parte importante también en tiendas y supermercados. 

Otra de las estimaciones, es que normalmente en muchos análisis no se recoge una estimación del consumo de vino en Canarias que asciende a 32 millones de litros, de los cuales 26,2 millones serían consumidos por turistas nacionales y 5,8 millones por turistas extranjeros. 
 

Valor de mercado cercano a los 7.000 millones 
A las cifras en volumen, el estudio añade la estimación del valor de mercado total del vino en España que cuantifica en 6.810,5 millones de euros en 2018, calculados a precios pagados por los consumidores. De estas cifras en valor y debido a los diferentes precios por canales, las ventas en el canal de hostelería y restauración supondrían el 54%, mientras que las de tiendas, supermercados e hipermercados alcanzarían los 1.161 millones de euros equivalentes a un 17% del total. Por su lado, las ventas en vinotecas y tiendas gourmet, normalmente concentradas en vinos de mayor nivel económico, supondrían un 12% adicional; las realizadas en clubs de vino apenas alcanzarían el 1% y las realizadas onlinepor empresas distintas de la gran distribución y en Canarias añadirían otro 3%. Las ventas directas de bodega, normalmente a precios más económicos, supondrían 309 millones de euros equivalentes al 4,5% del total y las realizadas a turistas supondrían otro 8,4%, a una media de casi 10 euros por litro.  
 

Tendencia al alza antes del coronavirus
La estimación global del consumo de vino en España se desprende de los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), recogidos en el informe vitivinícola español o Sistema de Información de Mercados del Sector Vitivinícola (INFOVI), donde se registran, mes a mes, las entradas y salidas de vinos en las bodegas españolas al mercado nacional. De ambos datos, se desprenden las salidas netas –descontadas las que van dirigidas a otras bodegas y, por lo tanto, pueden considerarse ventas al público consumidor– que antes de las crisis del Covid-19, durante el año 2019 aumentaron un 9% hasta alcanzar los 1.100 millones de litros y al cierre del estudio en 2018 llegaban a los 1.008 millones de litros. Cifras, en ambos casos, que muestran una clara tendencia a la mejora del consumo de vino en España, tras 10 años de estabilidad sobre los 1.000 millones de litros y después de que ese consumo hubiera bajado sensiblemente entre finales del siglo pasado y la primera década del actual.

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