La CECRV solicita al MAPA más fondos y una reorientación de las medidas extraordinarias

La Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV) le ha trasladado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) su posición sobre las medidas que, a su juicio, necesita el sector del vino durante este 2021. Así, esta organización considera que se necesitan fondos adicionales y una reorientación de las medidas extraordinarias que «puedan servir para impulsar un modelo de sector que apueste por la calidad y por la valorización de los productos vinícolas».

Esta entidad ha señalado en un comunicado que, a nivel sectorial, los vinos con D.O. están siendo los más perjudicados por la caída de actividad generalizada provocada por la Covid–19 en el canal HORECA y el sector del turismo. «Hostelería y turismo son las actividades económicas que permiten, además, un mejor posicionamiento vía calidad y una mayor valorización del producto, por lo que deben ser las dos grandes apuestas del sector en términos estructurales», han apuntado desde la CECRV. A ello se le debe añadir que los vinos con denominación de origen «son los que han permitido sostener las exportaciones en 2020 y que estas hayan arrojado resultados menos dramáticos de lo previsto al inicio de la crisis».

Sobre la premisa de la identificación de la categoría de vinos más golpeados por los efectos de la pandemia y la necesidad de que las Administraciones sienten las bases de un modelo de sector que apueste por la calidad y por el valor del producto, la CECRV ha solicitado al ministerio una reorientación de las medidas extraordinarias puestas en marcha en 2020, reclamando más fondos, para que «puedan contar con un presupuesto ambicioso y suficiente, que permita ampliar el alcance y la eficacia de las mismas y evite que las soluciones tengan que ser a costa de medidas, las del Programa de Apoyo al Sector del Vino, que siguen siendo necesarias para los operadores, como las ayudas a la promoción en terceros países o a las inversiones». La conferencia considera, además, que las medidas «deben atender la diversidad de zonas productivas, que tienen estructuras y características diferentes, así como también diferentes tipos de producto».

Por este motivo, la organización cree que el almacenamiento privado y la vendimia en verde, por este orden, han de ser las medidas prioritarias, circunscribiendo ambas a los vinos con D.O.P. Respecto al almacenamiento privado, la CECRV defiende que «la enorme acumulación de stock en las bodegas, a causa de la caída en las ventas, está elevando los costes de las bodegas y mermando aún más sus ingresos, lo que puede provocar una salida precipitada de producto, que generaría una caída de los precios y afectaría a su vez a la calidad percibida».

Por lo que se refiere a la vendimia en verde, destaca que es una medida que va directamente al viticultor, si bien, para aumentar su impacto, «debe ser permitida de forma parcial, es decir, favoreciendo la reducción de rendimientos y no obligando a eliminar la totalidad del fruto de la parcela al completo, algo que los productores con parcelas pequeñas no pueden permitirse».

Por último, la CECRV considera que la destilación de crisis debe contar con un cupo mayor para los vinos con D.O.P. y con un precio también más elevado.

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