Riego del cv. Verdejo: efectos fisiológicos, agronómicos y cualitativos, en la D.O. Rueda

Autores:

J. Yuste, A. Vicente

Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León. Valladolid.

Publicado en Enoviticultura nº58

Resumen

La gestión del riego es un aspecto crítico en el cultivo de variedades blancas, como Verdejo en la D.O. Rueda. Durante el período 2012–2014, se ha estudiado la aplicación de los siguientes tratamientos de riego: secano (S00), 25% ETo (R25) y 50% ETo (R50), ejecutados desde la parada de crecimiento hasta la vendimia. El ensayo se ha realizado con cv. Verdejo, sobre 110R, conducido en espaldera, con marco de 2,60 x 1,25 m, en Medina del Campo (VA). Los resultados han mostrado una positiva respuesta hídrica y fisiológica a la cantidad de agua aplicada, más patente a medida que el ciclo avanzaba. El desarrollo vegetativo se ha visto claramente favorecido por el riego aplicado, a través del aumento del vigor del sarmiento, así como el rendimiento en uva, que ha aumentado proporcionalmente al riego, a través del peso del racimo, muy afectado por el peso de baya. La influencia en la calidad de la uva ha sido variable con el año. Los azúcares aumentaron con el riego el primer año, pero después se vieron ligeramente perjudicados. La acidez total y el K sufrieron el efecto contrario en los años de estudio. El ácido tartárico ha tendido de forma general a la reducción con el riego y el ácido málico al aumento.

Palabras clave: Acidez, Azúcares, Fotosíntesis, Potencial hídrico, Producción.

Abstract

Irrigation of cv. Verdejo: physiological, agronomic and qualitative effects in the D.O. Rueda. Irrigation management is a critical aspect in the cultivation of white varieties, such as Verdejo in the D.O. Rueda. During the period 2012–2014, the application of the following irrigation treatments has been studied: rainfed (S00), 25% ETo (R25) and 50% ETo (R50), executed from the growth stop until harvest. The trial was carried out with cv. Verdejo, onto 110R, trellis trained, with vine distances of 2.60 x 1.25 m, in Medina del Campo (VA). The results have shown a positive water status and physiological response to the amount of water applied, more patent as the cycle progressed. The vegetative development has been clearly favored by the applied irrigation, through the increase of shoot vigor, as well as the grape yield, which has increased proportionally to the quantity of irrigation, mainly through the cluster weight, affected mainly by berry weight. The influence on the grape quality has been variable with the year. Sugars increased with irrigation the first year, but later they were slightly damaged. Total acidity and K suffered the opposite effect in the years of study. Tartaric acid has tended generally to reduction with irrigation and malic acid to increase.

Key words: Acidity, Photosynthesis, Grape production, Sugars, Water potential.

NOTA: trabajo presentado en el 19º GiESCO International Symposium, celebrado en Gruissan (Francia).

El riego del viñedo se considera necesario en condiciones de clima árido o semiárido, con pluviometría anual inferior a 400 mm, escasa sobre todo en la época estival, para moderar el estrés hídrico que sufre (Jones et al., 2005, Yuste et al., 2009). Es ampliamente conocido que el crecimiento del viñedo es muy sensible al déficit hídrico (Gómez del Campo et al., 2002, Keller et al., 2008) y que dicho déficit hídrico también reduce la asimilación neta de carbono y la acumulación de azúcar en la baya durante la maduración (Matthews y Anderson 1988, McCarthy 1997, Sipiora y Gutiérrez 1998; en Santesteban et al., 2011).

El aumento de la dosis de agua aplicada mediante riego incrementa generalmente el rendimiento, pero puede tener un efecto negativo sobre la calidad de la uva, principalmente debido a las pérdidas de color, al bajo contenido en azúcar y a desequilibrios en la acidez (Bravdo et al., 1985, Hepner et al., 1985, Matthews et al., 1990, Cacho et al., 1992, Esteban et al., 1999, 2001; en Cifre et al., 2005). Aunque en general el riego permite aumentar el rendimiento del viñedo (Yuste 1995), el riego deficitario en determinadas épocas se ha sugerido como estrategia para mejorar la calidad de la uva (McCarthy et al., 2000). En este sentido, el riego deficitario controlado (RDI) ofrece la posibilidad de reducción del vigor, tratando de estabilizar la producción y promoviendo la calidad de la uva, a través del incremento de la eficiencia en el uso del agua (Chaves et al., 2007, Santos et al., 2007; en Baeza et al., 2007).

El riego deficitario controlado persigue el mantenimiento de las plantas bajo cierto grado de estrés hídrico en algún periodo del ciclo productivo, con el objetivo de controlar el crecimiento vegetativo y de la baya (Kriedemann y Goodwin 2004). Generalmente este periodo se plantea a partir del cuajado, época en la cual el agua disponible en el suelo empieza a escasear en muchas zonas semiáridas. Esta situación permite considerar la restricción del riego hasta dicha época como una posible estrategia de riego deficitario, para iniciar dicho riego una vez que el crecimiento del pámpano principal haya parado, con el objetivo de que el riego ayude a mantener una actividad fisiológica adecuada que facilite la síntesis de azúcar y su translocación a las bayas (Intrigliolo y Castel 2010, McCarthy et al., 2000).

El efecto del estrés hídrico durante el periodo herbáceo en el desarrollo de la baya, que ha sido descrito para diversas variedades y condiciones (Girona et al., 2009, Intrigliolo y Castel 2010, Salon et al., 2005), ha mostrado como resultado una menor síntesis de los ácidos málico y tartárico y una menor tasa de asimilación (Blouin y Guimberteau 2000, De Souza et al., 2005, Salon et al., 2005), así como un mayor consumo de ácido málico (De Souza et al., 2005, Spayd et al., 2002). Asimismo, se ha detectado un efecto de reducción del rendimiento en ciertas situaciones, debido a su acción inhibidora en la diferenciación del racimo (Santesteban et al., 2011).

Teniendo en cuenta que las variedades blancas han sido menos estudiadas en cuanto a los efectos del riego, probablemente por haberse asumido que la calidad de la uva era menos dependiente del régimen hídrico aplicado que en variedades tintas (Alburquerque y Yuste 2011), y que hasta la fecha no existen trabajos que abarquen esta temática en la variedad Verdejo, se considera muy apropiada la realización de un estudio de este tipo.

Ensayo de riego en viñedo de Verdejo.

Material y métodos

Se ha establecido un ensayo experimental en viñedos del Grupo Yllera, en Medina del Campo (Valladolid, España), dentro de la D.O. Rueda, para estudiar la aplicación moderada de riego en la variedad Verdejo injertada sobre portainjerto 110R, a lo largo del periodo 2012–2014. El viñedo, plantado en 2006, ha sido conducido en espaldera, con orientación de las filas Norte–Sur, con marco de plantación de 2,60 m x 1,25 m (3.077 plantas.ha–1) y poda en cordón Royat bilateral con 8 pulgares, de dos yemas cada uno, por cepa.

El ensayo experimental abarca la aplicación moderada de riego a través de los siguientes tratamientos experimentales de régimen hídrico: secano (S00), 25% ETo (R25) y 50% ETo (R50) de riego, aplicado por goteo semanalmente desde la parada de crecimiento vegetativo de pámpanos principales hasta la vendimia. El diseño experimental consiste en 4 bloques al azar, con una parcela elemental de 20 cepas de control dispuestas en 2 filas adyacentes, rodeadas a su vez por una fila de cepas a cada lado para efecto borde. A lo largo de los años 2012, 2013 y 2014, respectivamente, se registraron los siguientes datos: Fecha de primer riego: 9, 15 y 14 de julio; Fecha de último riego: 8 de octubre, 23 y 22 de septiembre; Cantidad de agua aplicada por goteo (R25/R50): 125/250, 104/208 y 108/216 mm; Pluviometría anual: 140, 407 y 329; Pluviometría entre 1 de abril y 30 de septiembre: 84, 118 y 103 mm.

Se ha medido, a lo largo del ciclo vegetativo, el potencial hídrico foliar antes del amanecer (Ψaa) y a las 9 hora solar (Ψ9) con una cámara de presión de tipo Scholander (Soilmoisture corp.), así como el intercambio de gases, a través de la conductancia estomática (gs) y la fotosíntesis neta (A), con un analizador de gases por infrarrojos, Li–Cor 6400. Dichas medidas se han realizado sobre una hoja individual de dos cepas por repetición, en 3 repeticiones por tratamiento, totalizando 6 cepas, en las fechas y las horas que aparecen en las tablas de resultados. Las hojas medidas eran adultas, situadas en la zona media del pámpano, y estuvieron expuestas a la radiación solar directa durante la medida de intercambio de gases. Asimismo, se han determinado los diversos parámetros de producción, de desarrollo vegetativo y de calidad de la uva que se muestran en las tablas de resultados.

Filas de control en ensayo de riego.

Resultados y discusión

Potencial hídrico foliar

El Ψaa ha mostrado diferencias significativas entre tratamientos en la mayoría de los días de medida, las cuales han aumentado a partir del envero hasta el final de la maduración, presentando claramente los tratamientos regados menor estrés hídrico que el secano. A partir del envero, los tratamientos de riego mostraron un nivel de estrés hídrico más favorable en la medida en que la dosis de agua suministrada fue mayor, aunque las diferencias entre ambos no siempre fueron estadísticamente significativas.

El Ψ9 presentó más diferencias entre tratamientos el primer año, más seco, que los dos años posteriores. Las diferencias han sido mayores entre el riego y el secano que entre tratamientos de riego, aunque el nivel de estrés hídrico fue menor siempre en el tratamiento más regado, R50, que en los otros, sobre todo a partir de la medida del envero. El tratamiento intermedio, R25, ha mostrado valores que a veces no han sido significativamente diferentes del secano o del riego de mayor dosis, R50, sobre todo en el último año, 2014.

Cuadro 1. Potencial hídrico foliar (MPa) antes de amanecer (Ψaa) y a las 9:00 hs (Ψ9); Conductancia estomática (mmol.m–2.s–1) G9 y Fotosíntesis neta (µmol.m–2.s–1) A9 a las 9:00 h; Madera de poda (kg.cepa–1), Número de sarmientos por cepa (N. Sarm), Número de Chupones (Chup.), Peso de sarmiento (P. Sarm) (g) e Índice de Ravaz; Rendimiento (Rdto.) (t.ha–1), Número de racimos por cepa (N. Rac), Peso de racimo (P. Rac) (g), Número de bayas por racimo (Bayas) y Peso de baya (P. Baya) (g); Concentración de sólidos solubles totales (SST) (ºbrix), pH, Acidez titulable (A. Total) (g.L–1 de ácido tartárico), Ácido tartárico (A. Tart.) (g.L–1), Ácido málico (A. Mal.) (g.L–1) y Potasio (K) (ppm); en 2012, 2013 y 2014 (fechas en quincenas, q.), de los tratamientos experimentales: S00, R25 y R50. Significación estadística: p<0,05 (Letras distintas corresponden a valores estadísticamente diferentes).

Fotosíntesis y conductancia estomática

La fotosíntesis neta y la conductancia estomática han mostrado en general diferencias significativas a favor de los tratamientos de riego con respecto al secano, con mayor frecuencia en la conductancia. Los valores han sido más altos en R50 que en R25 según avanza la estación, aunque en numerosas medidas el R25 no se ha diferenciado estadísticamente del R50 y en algunas otras tampoco del secano, S00, presentando generalmente valores más cercanos al R50 que al S00. La tendencia observada ha sido acorde con la dosis de agua recibida, como se ha reflejado en las medidas realizadas a partir del envero.

Producción y desarrollo vegetativo

El rendimiento ha sido acorde con las dosis de agua recibida por cada tratamiento, mostrando diferencias estadísticamente significativas a favor del tratamiento más regado respecto al secano, con un incremento medio del 44%. El R25 se ha situado en una posición intermedia, con un incremento del 18%. Las diferencias en producción fueron fundamentalmente debidas al peso de racimo, que mostró diferencias estadísticamente significativas similares al rendimiento, en correlación positiva con la cantidad de agua aplicada. El número de racimos por cepa mostró un valor creciente con la dosis de agua, aunque las diferencias solo resultasen estadísticamente significativas el último año. Las diferencias en el peso del racimo se debieron fundamentalmente al incremento del peso de baya en los tratamientos regados, que generó mayormente diferencias estadísticamente significativas entre el tratamiento de mayor dosis de riego y el secano.

En el aspecto vegetativo, aunque las diferencias no siempre resultaron estadísticamente significativas, se ha apreciado un aumento del peso de madera de poda, correspondiente con el del peso del sarmiento, acorde con la cantidad de agua recibida, de tal forma que el aumento medio de madera de poda del R25 respecto al secano ha sido del 21% y el del R50 del 38%. El Índice de Ravaz ha mostrado una respuesta variable a la aportación hídrica, dependiente de la intensidad de incremento de la producción y del desarrollo vegetativo en cada año, aunque siempre con valores adecuados para obtener uva de calidad (Martínez de Toda 2007).

Composición de la uva

El porcentaje de sólidos solubles fue significativamente mayor en R50 que en los otros dos tratamientos el año más seco, sin haberse apreciado diferencias notables los otros dos años. En el pH del mosto apenas se han observado diferencias entre tratamientos, aunque el secano presentó un valor algo más alto en el segundo año, mientras que la acidez total mostró un valor significativamente más alto en secano el primer año. El ácido tartárico ha mostrado diferencias significativas favorables al secano con respecto a R25 y R50. El ácido málico ha respondido de forma creciente a la cantidad de agua, generalmente con diferencias estadísticamente significativas del R50 respecto al S00, situándose el R25 en posición intermedia. La respuesta del potasio ha sido variable, mostrando el secano un aumento significativo en el primer año, más seco, y valores más bajos que los tratamientos de riego los otros dos años, sin tendencia definida entre R25 y R50.

Cepa de Verdejo para medida de control fisiológico.

Estación meteorológica para diagnóstico de riego.

Medida de potencial hídrico foliar con cámara de presión.

Conclusiones

El potencial hídrico foliar ha permitido discriminar el nivel de estrés hídrico de los distintos tratamientos aplicados, mayormente entre los regados y el secano, a lo largo de la estación. Las diferencias han resultado generalmente significativas entre la mayor dosis de riego y el secano, quedando la menor dosis de riego en una posición intermedia, tanto en Ψ9 como en Ψaa. El nivel de intercambio gaseoso ha sido acorde con la cantidad de agua aplicada, con diferencias más frecuentemente significativas entre los tratamientos regados y el secano. El tratamiento R25 ha mostrado generalmente valores más cercanos al R50 que al S00, aunque separándose a medida que avanzaba la estación.

El rendimiento ha sido proporcional a la cantidad de agua aplicada, habiéndose debido las diferencias fundamentalmente al peso del racimo, cuya variación ha sido causada por el aumento del peso de baya, sobre todo del R50 respecto al secano. El desarrollo vegetativo de las cepas ha sido creciente con la dosis de riego, en correspondencia con el aumento del peso del sarmiento.

El riego ha modificado la composición de la uva de forma variable según el año. El primer año, más seco, el riego incrementó significativamente los azúcares mientras el secano aumentó la acidez del mosto. En general, el riego ha aumentado claramente la concentración de ácido málico mientras que ha disminuido levemente la de tartárico. La respuesta del potasio ha presentado más variabilidad según el año.

Pinza de IRGA midiendo fotosíntesis en hoja expuesta.

Racimo de Verdejo.

Agradecimientos

Este trabajo ha sido posible gracias a la financiación de los proyectos INIA RTA2011–00100–C05–02 y RTA2014–00049–C05–01, el soporte de la Junta de Castilla y León y la colaboración de técnicos del Grupo Yllera y de compañeros del Grupo de Viticultura y de la Estación Enológica del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León.

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