Vendimia avanzada y con buenas previsiones de cosecha, pero con problemas de mildiu en algunas zonas

La vendimia de este año se ha presentado avanzada en la mayoría de denominaciones de origen (DD. OO.) del vino españolas, mientras que las estimaciones de cosecha oscilan entre los 43 y los 44 millones de hectolitros (entre un 16% o 19% más que en 2019). Estas son cifras preliminares, ya que dependiendo de la meteorología podrían ascender a los 45 millones.

Así, la campaña de este año se ha iniciado con unas buenas previsiones en campo, salvo excepciones en las explotaciones afectadas por hongos (sobre todo por mildiu), y con la incertidumbre por la crisis generada en el canal Horeca como consecuencia de la pandemia de la Covid–19, y otros factores externos como el ‘Brexit’ británico o los aranceles de EE. UU.

Asimismo, cooperativas, empresarios agrícolas y Denominaciones de Origen han expresado ante la compleja situación por el coronavirus su preocupación por la seguridad de los temporeros y, por este motivo, han preparado protocolos y medidas sanitarias, como la toma de temperaturas o el reparto de equipos de protección individual.

En la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) Vinos de Gran Canaria la vendimia comenzó el 11 de julio en los viñedos de San Bartolomé de Tirajana. A mediados de julio, la Bodega Vega de Gáldar empezó a recoger uva blanca. El 24 de julio arrancó Viña Aguayro en Los Corralillos (Agüimes), mientras que Losoyos, en Las Palmas de Gran Canaria, inició sus trabajos el 25 de julio, tres semanas antes de lo que es habitual. En términos generales, la calidad de la uva es buena, aunque la producción será menor a la esperada, debido, principalmente, a la falta de lluvia. En concreto, las viñas de secano han sufrido de manera importante estrés hídrico. Por lo que se refiere a la producción, se espera recoger un total de 47.285 kilos, de los que 32.216 kg son de uva blanca y 15.070 kg de uva tinta, según los datos aportados al Consejo Regulador de la D.O.P. Vinos de Gran Canaria.

Cabe señalar que las bodegas de esta zona «han realizado un esfuerzo de mejora de maquinaria y de proceso de cosecha, para ofrecer un producto de la máxima calidad, en algunos casos ecológico, que tanto las cadenas de distribución como el consumidor final conciban como tal. Ese es un elemento diferenciador de los vinos de Gran Canaria y su seña de identidad»,han señalado desde esta Denominación de Origen.

Bodegas como Vega de Gáldar realizan un tratamiento biodinámico de la uva y controlan las plagas con remedios naturales. Además, han comprado lagares nuevos y han hecho otras actualizaciones en la bodega. El sector espera recuperar el pulso tras el parón por la crisis sanitaria. Al respecto, confían en la reactivación del canal HORECA y algunas bodegas, como Viña Aguayro o El Mocanal, han iniciado las visitas guiadas, aunque con cita previa.
 

Gran calidad en la D.O. Vinos de Lanzarote
En Lanzarote, la vendimia oficial también se inició a mediados del mes de julio. En cuanto a las previsiones, este año se estima que se rozará el millón y medio de kilos de uva, cantidad que representará un 50% de lo recolectado el pasado año. La nueva cosecha se agregará al stock que han mantenido las bodegas debido al confinamiento, al que se espera dar salida en los próximos meses. A pesar de las circunstancias adversas, gracias a la maduración temprana y la falta de enfermedades por parte de las parras, el fruto será de gran calidad.

Las primeras variedades que se han comenzado a recoger han sido ‘Malvasía Volcánica’ y ‘Listán Blanco’. A estas, les han seguido la ‘Listán Negra’ y se finalizará con las uvas más tardías, ‘Moscatel de Alejandría’ y ‘Diego’. Desde el Consejo Regulador de la D.O. Vinos de Lanzarote se ha querido poner en valor «la encomiable labor de los viticultores y los bodegueros en este año tan peculiar».
 

Gran Vino de Rueda
En la D.O. Rueda la vendimia 2020 dio comienzo a finales de agosto con las variedades que poseen un ciclo vegetativo más corto y una maduración más temprana, la ‘Sauvignon Blanc’ y la ‘Chardonnay’, siendo esta última una de las variedades nuevas autorizadas en el nuevo pliego de condiciones de este año en la D.O.

Otra de las grandes novedades de esta campaña es la producción del Gran Vino de Rueda. Esta nueva categoría «supone un valor añadido para los consumidores, ya que se realiza con uvas procedentes de viñedos con más de 30 años de antigüedad, lo que permite mantener el viñedo antiguo y preservar el patrimonio de la zona».

Este año, la campaña cuenta con 1.580 viticultores, 74 bodegas elaboradoras registradas siendo tres de ellas nuevas (Bodegas Cyatho, Lagar de Moha y Finca Caraballas) y con una superficie inscrita de 19.892 hectáreas (ha). De estas, el 97,87% (19.470 ha) corresponden a variedades blancas, de las cuales el 87,88% (17.111 ha) son de ‘Verdejo’, variedad principal de esta denominación.

Carmen San Martín, presidenta de la D.O. Rueda, ha manifestado que la campaña se ha iniciado con incertidumbre. Al respecto, ha comentado que «igual que en otros muchos sectores, la Covid–19 está generando una situación de gran preocupación, pues a los efectos comercialmente adversos que ya se han producido, se une ahora el deber para bodegueros y viticultores de minimizar los riesgos de contagios, con especial atención en las labores de vendimia manual, con la dificultad que ya tienen de por sí».Y ha añadido que «afortunadamente hay motivos para ilusionarse, ya que esta campaña resulta muy especial para nosotros, porque además de unas excelentes previsiones, trae grandes novedades, como la incorporación de la variedad ‘Chardonnay’ o la categoría Gran Vino de Rueda, y la coincidencia con el 40 aniversario de la Denominación de Origen».

La vendimia en la D.O. Rueda se caracteriza por realizarse de noche y a máquina, factores que influyen en la calidad de los vinos. La mecanización permite que la recogida sea selectiva por parcelas, en función de la maduración y a criterio del enólogo. Vendimiando de noche se aprovecha la bajada de las temperaturas, reduciendo al máximo las posibles oxidaciones, conservando las cualidades organolépticas en perfectas condiciones y mejorando el equilibrio entre graduación y acidez, lo que es muy importante para la elaboración de vinos de calidad.
 

Adelanto en la Rioja respecto a un año tipo
El control de la maduración de la uva realizado por el Consejo Regulador de la D.O.Ca. Rioja el 31 de agosto permitió constatar que se ha confirmado un ligero retroceso sobre la campaña pasada en la Rioja Oriental, mientras que la Rioja Alta y la Rioja Alavesa han presentado una situación cercana a la pasada campaña; a pesar de ello, se ha observado una situación general en esta D.O. de adelanto tomando como referencia un año tipo. La evolución correcta de los valores de control ha avanzado la estabilización del peso de la baya, siendo este superior al 2019.

Se ha constatado que en la Rioja Oriental estaban en plena vendimia las variedades blancas tempranas. Así se ha indicado en las conclusiones del segundo Boletín de Maduración editado por el Consejo Regulador, que efectúa este control al servicio del sector vitivinícola riojano.

El director del Órgano de Control, Pablo Franco, ha subrayado que «es necesarioprestar especial atención a la evolución de acidez, pH y parámetros de color».Desde los servicios técnicos del Consejo Regulador han resaltado un «buen estado vegetativo y sanitario», aunque han recomendado «mantener la vigilancia».
 

Precocidad histórica en Navarra
La vendimia en la D.O. Navarra se inició el 21 de agosto, una fecha que ha convertido a esta campaña en una de las más precoces de la historia de los registros del Consejo Regulador. El comienzo que ha llegado con nueve días de adelanto respecto a 2019, ha estado marcado por las localidades del sur de la región en las zonas de la Ribera Alta y Baja con las variedades de uva blanca ‘Chardonnay’, ‘Sauvignon Blanc’ y ‘Moscatel de Grano Menudo’. Poco a poco la vendimia ha ido alcanzando todos los rincones de la D.O. hasta completar las 10.200 ha de viñedo. Así, 2.000 viticultores y 85 bodegas están afrontando una nueva campaña en la que se van a recoger, según las primeras estimaciones realizadas por la sección de Viticultura y Enología del Servicio de Explotaciones Agrarias y Fomento Agroalimentario del Gobierno de Navarra (EVENA), cerca de 76 millones de kilos de uva blanca y tinta. Esta cifra supone un aumento del 35% respecto a la cosecha del año pasado, aunque esta fue especialmente reducida. 

La precocidad de la presente vendimia se ha producido por un adelanto en la fecha de la brotación de la viña motivado por un final del invierno e inicio de la primavera inusualmente cálidos. Dicha antelación se ha mantenido durante todo el desarrollo vegetativo de las cepas porque las temperaturas que han acompañado a las sucesivas fases de progreso de la vid hasta completarse han correspondido a las que caracterizan a cada estación del año.

Las abundantes lluvias acaecidas en invierno y en primavera han proporcionado a la tierra y a la viña las suficientes reservas hídricas para afrontar y completar todo el ciclo. Este año se ha caracterizado «por un esmerado y celoso trabajo de los viticultores en el campo para conseguir paliar los efectos negativos que pudieran provocar un exceso de precipitaciones».Como resultado, la alta presión de posibles afecciones en el viñedo ha sido controlada y la uva ha presentado un estado sanitario general excelente. En este sentido, el presidente del Consejo Regulador de la D.O. Navarra, David Palacios, ha comentado que «tras un año complicado de trabajo en el campo y en las bodegas para elaborar y comercializar nuestros vinos, empieza un nuevo ciclo con la llegada de la vendimia que renueva nuestras ilusiones y expectativas de futuro para los vinos nuevos que están por llegar de gran calidad». 
 

Un 8% por encima de la media en Cariñena
Aunque es pronto para hacer una estimación exacta, la D.O.P. Cariñena prevé que la vendimia de este año sea buena, tanto en cantidad como en calidad. Según los primeros estudios técnicos, podrían recogerse unos 89 millones de kilos de uva, casi un 8% por encima de la media de los últimos 10 años.

En algunos viñedos de la D.O.P. Cariñena se ha producido ya el cierre de los racimos y ha comenzado el envero (fase de maduración en la que las uvas pasan del color verde a tonalidades rojizas y azuladas, las tintas, y rubias y amarillas, las blancas), en zonas por debajo de 500 metros de altura y en las variedades más tempranas como ‘Tempranillo’, ‘Merlot’ o ‘Syrah’. La sanidad de la uva y el estado de los viñedos está siendo bueno.

La evolución de la climatología ha ayudado al buen desarrollo. Las lluvias acompañaron el comienzo de la brotación, a mediados del mes de marzo. El crecimiento de los pámpanos fue rápido, debido a las temperaturas cálidas de abril y mayo y a la abundante pluviometría. Y lo mismo ocurrió con el cuajado final, durante junio.

La D.O.P. Cariñena abarca una superficie total de 14.183,25 ha, repartidas en 14 municipios. En los últimos años, se han fomentado los cultivos en espaldera, lo que permite una recogida fácil y rápida con máquinas vendimiadoras. Así, un 75% de las uvas serán recogidas de esta forma y solo en una cuarta parte se hará de manera manual.
 

Buenas condiciones sanitarias de la uva en Valdepeñas
La vendimia en la D.O. Valdepeñas llevaba más de 2 millones de uva recogidos hasta el 1 de septiembre, tal como ha indicado la Denominación de Origen en un comunicado de prensa.

Hasta esa fecha eran 9 las bodegas que habían iniciado la campaña este 2020. 

Por tipos de uva, aproximadamente la mitad correspondían a uvas tintas y la otra mitad a uvas blancas autorizadas. Dentro de las tintas, se ha comenzado con ‘Merlot’, ‘Syrah’ y ‘Tempranillo’, mientras que las blancas ya recogidas han sido de ‘Chardonnay’, ‘Moscatel de Grano Menudo’, ‘Verdejo’ y ‘Sauvignon Blanc’. La ‘Viura’ y la ‘Airén’ estaban llegando en cantidades muy pequeñas.

Estos han sido los primeros datos de la campaña actual, iniciada hacia el 20 de agosto, de la cual se esperan los datos definitivos dentro de aproximadamente mes y medio, cuando se tenga toda la información de las aproximadamente 21.600 ha de viñedo inscritas destinadas a la elaboración de vinos con D.O. Valdepeñas, con rendimientos máximos, establecidos en el pliego de condiciones, de 7.500 kg/ha en variedades tintas y de 8.000 kg/ha en variedades blancas, cifras de las más bajas de todo el país.

La climatología en estos días de vendimia en la D.O. Valdepeñas es crucial, debido al contraste térmico de temperaturas que influye directamente de manera positiva en la maduración del fruto. A lo largo del año el conjunto de factores climatológicos, con lluvias en primavera y un verano seco y caluroso, ha propiciado una cosecha de buena calidad, ya que la uva está llegando a las bodegas en buenas condiciones sanitarias.
 

Maduración acelerada en Jumilla por las altas temperaturas
La vendimia comenzó a mediados del mes de agosto en algunas parcelas de la zona más meridional de la D.O.P. Jumilla. Las altas temperaturas de las últimas semanas previas, con varios días por encima de los 40º C y noches muy calurosas, han acelerado la maduración de las variedades más tempranas y han provocado que se tenga que adelantar la recolección en más de una semana. Parcelas de ‘Garnacha’ y ‘Syrah’, en variedades tintas, y de ‘Sauvignon Blanc’, en variedades blancas, alcanzaron las condiciones óptimas de madurez en esas fechas.

Esta campaña se estima que tendrá una producción de uva similar a la pasada, con perspectivas en torno a un 15% más de rendimiento que en 2019 y con una valoración excelente de la calidad. A principios de septiembre se ha generalizado la vendimia en el resto de la denominación y se han empezado a vendimiar las primeras parcelas de ‘Monastrell’.

Por su parte, el Consejo Regulador de la D.O.P. Jumilla aprobó las normas de campaña 2020/21 en el pleno celebrado a finales de junio, las cuales recogen los requisitos de obligado cumplimiento para bodegas y viticultores durante la vendimia, así como recomendaciones y plazos para la declaración de cosecha y producción. Además, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de estos requisitos por parte de los operadores, el Órgano de Control del Consejo Regulador ha incorporado a su plantilla a 6 inspectores de campaña que se están encargando de los controles en campo y de entrada de uva en bodega.

Los rendimientos se rigen según el marco de plantación, siendo los máximos autorizados, en plantaciones de cultivo extensivo, de 5.000 kg/ha en variedades tintas, y de 5.625 kg/ha en variedades blancas. En plantaciones en cultivo intensivo, el máximo rendimiento permitido es de 8.750 kg/ha para variedades tintas y blancas.

En esta vendimia se están realizando esfuerzos extraordinarios contra la Covid–19; en este sentido, se han extremado las medidas de prevención e higiene, para evitar contagios y lograr que la actividad se desarrolle con la máxima seguridad para los trabajadores del campo y de las bodegas, y todo ello dentro de la mayor normalidad que la situación permite.
 

Alta incidencia de mildiu en Cataluña
La vendimia 2020 en Cataluña se ha avanzado entre cinco a diez días respecto al año pasado y, de manera general y en todas las DD. OO. de esta comunidad autónoma, con una cantidad inferior a la media debido a los daños graves provocados por la enfermedad del mildiu. Una situación directamente relacionada con el contexto de cambio climático en el que nos encontramos. Así, las condiciones climáticas de este último año, muy lluvioso y con temperaturas anormalmente altas, han sido diseñadas para una evolución perfecta de las oósporas de invierno de este hongo que ataca a los viñedos.

La afectación del mildiu en la viña en vegetación y en uva refleja diferencias según las variedades (‘Macabeo’, ‘Merlot’ y ‘Tempranillo’, son ejemplos de incidencia alta), pero principalmente según las zonas, el sistema de producción (incidencia más alta en ecológico que en convencional) y la estrategia de control fitosanitario (incidencia más baja en un mejor control preventivo y con operaciones de poda en verde).

La situación del mildiu ha sido compleja y, en viñedos con muchos daños en vegetación y en variedades y zonas tardías, podría verse afectada la maduración. En términos globales, se prevén pérdidas superiores al 20%, con áreas de más disminución de la cosecha: Penedès (entre 30–40%), Tarragona, Terra Alta, Priorat y Empordà (entre 35–45%).

Los servicios técnicos del INCAVI y de los Consejos Reguladores de las DD. OO. catalanas han indicado que la mayor parte de las variedades tempranas se han recogido durante agosto y, según la meteorología de los próximos meses, se piensa que la vendimia de las variedades tardías no se alargará más allá de principios de octubre, excepto en zonas de cultivo en altura.

Precisamente, para hacer frente a las consecuencias del ataque de la enfermedad del mildiu en los viñedos, el Departamento de Agricultura de la Generalitat de Catalunyadestinará un presupuesto en torno a los 13 millones de euros en ayudas que servirán para hacer frente a las consecuencias del ataque de esta enfermedad. Estas ayudas tendrán carácter de subvención y servirán para compensar las pérdidas económicas de las explotaciones vitícolas durante la campaña 2020/21 que hayan experimentado un decrecimiento del rendimiento medio de la declaración de cosecha de 2020 de un mínimo del 45% respecto de 2019 como consecuencia de la proliferación del mildiu en los viñedos debido a las condiciones meteorológicas.
 

Cosecha óptima prevista en Valdeorras
Godeval y Valdesil han sido las primeras bodegas amparadas bajo el sello de calidad del Consello Regulador de la D.O. Valdeorras, en la provincia gallega de Ourense, en iniciar los trabajos de recogida de la uva el 24 de agosto. El presidente del Consello Regulador, José Luis García Pando, ha señalado que espera que la «cosecha sea, un año más, óptima tanto en cantidad como en calidad de la uva, porque el estado fitosanitario de las vides es muy bueno».En este sentido, la previsión es que se puedan superar «los seis millones de kilos de uva recogidos», en una campaña que durará «entre seis y ocho semanas».

Desde el C.R.D.O. Valdeorras se ha instado a bodegueros y viticultores a estar atentos y vigilantes, y a cumplir los diferentes protocolos que las autoridades sanitarias dictaminen en relación a la realización de trabajos agrarios para «garantir la seguridad y salud de todas las personas que lleven a cabo tareas de recogida y procesado de la uva».
 

Producción normal en Alicante
El 4 de agosto comenzaron a recogerse los primeros frutos en la D.O.P. Alicante de variedades blancas en los parajes más al sur, los del parque natural de La Mata y Torrevieja.

Pocos días después otras variedades blancas como ‘Chardonnay’ o partidas de ‘Moscatel’ se recogieron en zonas aisladas del Vinalopó Medio y Alto. Y a mediados del mes de agosto se generalizó la recolección de moscateles en la subzona de la Marina Alta, especialmente en partidas centrales del valle del pop y alturas medias cercanas al mar. Para la producción de tintos se ha tenido que esperar a principios de septiembre.

La campaña se prevé con una producción normal que pueda rondar los cerca de 35 millones de kilos de uva. El año pasado entraron en las 42 bodegas certificadas poco más de 32 millones de kilos, un 5,26% más del anterior, y este año puede que el incremento sea similar, una producción que se considera estable en esta zona protegida.

Este año la cosecha ha venido precedida, especialmente, de una muy buena maduración y sanidad, y un excelente vigor en las plantas que recibieron eficaces lluvias en invierno y primavera. Incluso y dentro de esta tónica, la vendimia arrancó con un episodio de granizo el jueves 13 de agosto en Sax–Villena y que son la gran amenaza de los últimos años.

También, la campaña viene marcada por la crisis económica y sanitaria de la Covid–19 que ha paralizado vinos en las bodegas. Aunque la situación más crítica está en pensar cuál va a ser la evolución de la situación y la afección a estos nuevos vinos de la añada 2020.
 

Descenso del 25% en Somontano
El 11 de agosto comenzó la vendimia en la D.O. Somontano, siendo la primera en Aragón por contar con variedades de más pronta maduración que el resto de zonas vitivinícolas aragonesas. De hecho, la variedad blanca ‘Gewürztraminer’ es la que ha abierto esta campaña de recolección diez días antes del calendario habitual de vendimias en Somontano, que ha estado marcada por un año climatológico caracterizado especialmente por las abundantes precipitaciones que han supuesto un 40% más de lluvias que un año normal.

Se espera que la campaña concluya en las fechas habituales de fin de vendimia, en torno a las primeras semanas de octubre.

Con las previsiones de cantidades a recoger por parte de las veintinueve bodegas de la Denominación de Origen, Somontano calcula que se recogerán entre quince y quince millones y medio de kilos de uva, lo que supone en torno a un 25% menos que el año pasado, año que registró una de las cosechas más cuantiosas de la historia de la D.O. Esa alta cifra de 2019 sumada a los daños ocasionados por el pedrisco sufrido en una amplia zona el 29 de mayo y el 16 de junio, heladas primaverales puntuales y las consecuencias de las abundantes lluvias registradas que han favorecido el corrimiento fisiológico de la flor en algunas variedades de uva, son las causas que explican esa reducción de cosecha.

En esta vendimia, el Consejo Regulador de la D.O. Somontano destaca el valor del «intenso trabajo de los trescientos cuarenta y tres viticultores acogidos a la Denominación que durante todo el año han mimado a las viñas para que estas den, a partir de mañana, lo mejor de sí».
 

Mayor producción en Rias Baixas
La vendimia ha dado ya sus primeros pasos en la D.O. Rías Baixas. La buena meteorología reinante ha propiciado el comienzo de la presente campaña de un modo ordenado. El director técnico del Consejo Regulador, Agustín Lago, ha concretado que«en estos primeros días de campaña, de acuerdo con los datos declarados hasta el momento por las bodegas, se han recogido más de 1,34 millones de kilos de uva». El Informe de Estimación de Cosecha 2020 de la D.O. calcula una recogida de 37,5 millones de kg de uvas, un 15% más que en 2019. 

Un total de 30 bodegas han participado en este tímido inicio de la campaña. «A la vista del óptimo estado de maduración de la uva y la estabilidad atmosférica existente, la previsión es que la próxima semana se generalice la vendimia en todas las subzonas», ha indicado Agustín Lago. Precisamente el buen tiempo favorece que «los trabajos de recogida se vayan escalonando, de modo que las bodegas, tras minuciosos muestreos en campo para verificar el estado óptimo de maduración de la uva, determinen  el momento preciso para su recolección. Esos controles y ese rigor son fundamentales para elaborar vinos de la máxima calidad», ha explicado el director técnico del Consejo Regulador.

En la actualidad, este Consejo Regulador cuenta con 176 bodegas inscritas. La superficie de esta D.O. abarca 4.090 ha repartidas en 22.002 parcelas en las que trabajan 5.178 viticultores.
 

Adecuada maduración del fruto en la D.O.P Bullas
En la D.O.P. Bullas, en la Región de Murcia, ya han empezado las tareas de vendimia y todo está listo para continuar con ella hasta mediados de octubre. Con unos días de antelación la vendimia ha comenzado en algunas zonas de esta Denominación de Origen y con las variedades más tempranas. Desde las primeras fases de desarrollo de la planta, las temperaturas más suaves y humedades relativas altas, han propiciado el incremento de la presencia de oídio en algunos viñedos, pero los viticultores han estado atentos a los avisos y recomendaciones de los departamentos técnicos de las bodegas para la aplicación de tratamientos preventivos, resultando un control bastante eficaz de la enfermedad.

Un año particularmente lluvioso ha permitido un muy buen desarrollo de las viñas y disponibilidad de agua en el suelo, derivando en un buen desarrollo de la superficie foliar sin síntomas de estrés hídrico y una buena cantidad de cosecha; y un verano benévolo con el ciclo de madurez de las uvas, ya que exceptuando días puntuales, las temperaturas no han sido excesivamente elevadas y el tiempo se ha presentado bastante seco, han propiciado una adecuada maduración del fruto.

Desde el Consejo Regulador se destaca el buen estado sanitario de la uva, con previsión de una buena relación cantidad–calidad, que está llegando a su fase final de maduración con ausencia de lluvias y humedades, un ambiente seco y más bien cálido, que está evitando el riesgo de la aparición de focos deBotrytis.

Con el inicio del mes de septiembre, se han sucedido las primeras recolecciones de las variedades más tempranas como es el caso de las variedades blancas como la ‘Macabeo’, variedad principal de los vinos blancos de esta D.O.P. Durante el mes de septiembre se ha ido produciendo la vendimia para el resto de variedades blancas a las que han ido sumando las tintas más tempranas como ‘Syrah’ o ‘Tempranillo’, para llegar a la que acapara la vendimia, la ‘Monastrell’, variedad fundamental de los vinos tintos de la D.O.P. Bullas, que se produce en último lugar y que se extenderá hasta mediados de octubre en los viñedos de mayor altura.

Esta nueva campaña se estima que tendrá una producción de uva ligeramente mayor respecto a la de la campaña pasada (alrededor de un 15% más que en 2019), lo que sitúa la producción en torno a 4.300.000 kilos, según estimaciones del Consejo Regulador de la D.O.P. Bullas.
 

Retirada de la cuota de cosecha en la D.O.P. Yecla
La crisis del coronavirus está provocando graves daños a las economías de muchos países, y el sector del vino ha sido uno de los más castigados, sobre todo por el cierre del canal HORECA durante el estado de alarma en nuestro país. Por esta razón, el órgano de gestión de la D.O.P. Yecla ha decidido retirar la cuota de cosecha de 2020 a los viticultores, tras los aplazamientos y la flexibilidad que ya se habían ido aprobando previamente.

Esta medida se ha tomado tras realizar una comparativa en la comercialización del primer semestre del 2020 con el año anterior. Mientras que en 2019 se comercializaron 3.431.824 de litros, este año la cantidad ha sido de 2.198.550 litros, lo que supone una reducción del 35,9%, dato que demuestra que efectivamente el sector está siendo golpeado por la crisis y que salir adelante exigirá un enorme esfuerzo colectivo.

Respecto a la vendimia, desde la D.O.P. Yecla han anticipado que se prevé una buena calidad de la uva, así como una producción en torno al 5–15% mayor a la del año pasado, dentro de la media registrada durante la última década.

La vendimia de las variedades blancas se ha adelantado entre 10 y 15 días en relación al 2019. 

El sector del vino en Yecla, como en muchas zonas, se encuentra ante un año incierto, pero confía en la calidad de la uva y sus vinos para hacer frente a los retos a los que se enfrenta.
 

Adelanto de dos semanas en Bizkaiko Txakolina
La vendimia 2020 de la D.O. Bizkaiko Txakolina ha dado comienzo oficialmente el 11 de septiembre, adelantándose dos semanas respecto al calendario habitual, debido a las buenas condiciones de maduración que presentan los viñedos después de una primavera y un verano con una climatología muy favorable. Los primeros cálculos prevén que la cosecha de este año será ligeramente superior a la del año pasado, en el que se recogieron 2.279.000 kg de uva. En este sentido, debido a la Covid–19, el Consejo Regulador ha reducido para a 11.500 kg el rendimiento máximo por ha, en lugar de los 13.000 kg que señala el Reglamento de la D.O.

La vendimia se desarrollará por espacio aproximado de un mes siguiendo el Protocolo de Prevención contra la Covid–19 desarrollado por el Consejo Regulador de acuerdo con las directrices generales marcadas por el Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras, el Departamento de Salud del Gobierno vasco, Osakidetza y Osalan, sobre el que han trabajado tanto el Consejo Regulador como todas las bodegas de la D.O.

En cumplimiento de este protocolo, todas las personas que participen en las tareas de la vendimia deberán someterse a pruebas PCR en los OSIs de Barrualde–Galdakao, BilbaoBasurto, Ezkerraldea–Enkarterri–Cruces, y Uribe, que abarcan las distintas ubicaciones geográficas de las bodegas de la Denominación de Origen.

Además de las pruebas PCR, el protocolo contra el Covid–19 contempla una serie de medidas que se deberán cumplir tanto en los trabajos en el viñedo como en la bodega.
 

Descenso del 6,8% en el Marco de Jerez
Aunque a mediados de septiembre aún permanecían operativos algunos lagares, a la espera de pequeñas cantidades de uva en proceso de asoleo, desde el Marco de Jerez se ha indicado que la vendimia estaba prácticamente concluida en sus Denominaciones de Origen (Jerez–Xeres–Sherry, Manzanilla de Sanlucar de Barrameda y Vinagre de Jerez). Las 32 bodegas de elaboración inscritas en el Consejo Regulador en la presente campaña han recibido finalmente –a la espera del cierre definitivo– algo más de 53,4 millones de kilos de uva, lo que representa una cantidad un 6,8% inferior a los 57,3 millones del año pasado. Hay que recordar que la de 2019 fue también una vendimia corta, con una media de menos de 8.400 kg/ha, muy lejos de los 10.500 kg que son la producción media en los viñedos del Marco. Todo indica que la producción media de los viñedos en producción no va a llegar este año ni a los 8.000 kg/ha.

Según ha indicado el Consejo Regulador, las razones de esta baja producción hay que buscarlas en las condiciones meteorológicas que han presidido el año agrícola, con un otoño y un invierno muy seco, a excepción de algunos temporales cortos en el período navideño. En total, la pluviosidad ha rondado los 500 l/m2, muy por debajo de los 600 habituales. Las temperaturas suaves registradas en febrero provocaron un adelanto de la brotación, con los consiguientes riesgos para las yemas incipientes si volvían los fríos antes del fin del invierno. Hasta principios de primavera no llegaron las lluvias, que fueron muy abundantes; ello hizo modificar las perspectivas negativas que auguraban la prolongada sequía, pero tuvo un impacto muy significativo sobre el propio ciclo de la planta. Los viticultores tuvieron que emplearse a fondo ante los riesgos de oídio y mildiu, enfermedades que se ven muy favorecidas por estas condiciones meteorológicas. 

Ya en el verano el mes de julio fue extraordinariamente caluroso, lo que contribuyó a mantener el adelanto sobre las fechas habituales. En todo caso, la tónica general era de estados muy disparejos en el fruto, a veces incluso dentro de la misma finca. 

Finalmente, el 5 de agosto comenzó a cosecharse la variedad ‘Palomino’ para elaboración de vinos protegidos. Curiosamente el pago de Macharnudo fue el que dio el pistoletazo de salida a la vendimia de Jerez, cuando habitualmente son otros pagos más al interior, como Gibalbín, los primeros en cosecharse. Si las perspectivas en esos momentos eran de una cosecha similar o incluso superior a la de 2019, a medida que se materializaba la vendimia se confirmaba una producción inferior. Las temperaturas más suaves de agosto han determinado graduaciones no demasiado altas, especialmente en las localidades costeras, donde además la aparición de brotes puntuales de botrytis ha terminado de complicar la situación. En el lado positivo hay que mencionar que, a pesar de las circunstancias especiales de este año como consecuencia de la Covid–19, las medidas adoptadas por viticultores y bodegas han determinado que no se haya reportado ningún contagio ni en el personal agrícola ni en el de los lagares. En definitiva, «concluye una campaña complicada para el Marco de Jerez, y ya está el mosto fermentando en las bodegas de elaboración a la espera de su paso, a partir de enero, a las bodegas de crianza».
 

Contratos tipo homologado de compraventa de uva y vino
Por otra parte, la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) ha informado que ha puesto a disposición de todos los operadores para esta campaña 2020/21 el contrato tipo homologado de compraventa de uva con destino a su transformación en vino, por un lado, y el contrato tipo homologado de compraventa de vino, por otro. 

Estos nuevos modelos han sido reconocidos por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) a través de las órdenes APA/770/2020 y APA/771/2020, publicadas este 6 de agosto por el Boletín Oficial del Estado. Ambos contratos son de carácter voluntario, pueden ser utilizados en todas las tipologías y orígenes (con o sin DOP/IGP) tanto de uva como de vino y, además, están disponibles para ser usados en transacciones puntuales o para contratos de abastecimiento continuo, en el caso del vino, con lo que se dotaría de mayor estabilidad a las producciones y a los mercados.

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